Esta corredera completa, compuesta por elementos armonizados entre sí, destaca por su durabilidad, fiabilidad y facilidad de montaje.
El recubrimiento DLC garantiza un deslizamiento óptimo y reduce al mínimo la fricción y, por tanto, el desgaste.
A partir de un espesor de 40 mm (s ≥ 40), la corredera puede equiparse con un sistema de refrigeración, que permite controlar la temperatura de forma selectiva y mejora la estabilidad del proceso.