¿Qué es un sistema de accionamiento servoeléctrico?
Por lo general, un sistema de accionamiento servoeléctrico consta de un servomotor, un controlador del accionamiento y un sistema mecánico de transmisión de la fuerza. El servomotor transforma la energía eléctrica en un movimiento giratorio controlado. Mediante una unidad mecánica, por ejemplo, un husillo, se genera a partir de ello un movimiento lineal preciso.
Precisión gracias al circuito de control cerrado
Un componente importante de un servoaccionamiento es el encóder. Detecta la posición y el movimiento del eje del motor y transmite esta información al controlador de accionamiento. El controlador compara el valor de consigna con el valor real y corrige las diferencias. De este modo se crea un circuito de regulación cerrado. Esta interacción permite una gran precisión de posicionamiento y repetibilidad, características que cobran especial importancia en los movimientos complejos de los modles y en los ciclos de producción recurrentes en la fabricación de moldes.
¿Por qué servoeléctrico?
En comparación con las soluciones neumáticas o hidráulicas, los sistemas servoeléctricos ofrecen numerosas ventajas, sobre todo en aplicaciones que requieran secuencias de movimiento precisas. Por eso son una opción interesante para los proyectos actuales de fabricación de moldes y matrices.
Resumen de sus ventajas
- Alta precisión: la posición, la velocidad y la secuencia pueden definirse y regularse con precisión. Esto permite, por ejemplo, el posicionamiento exacto de correderas o noyos.
- Procesos reproducibles: con perfiles de movimiento definidos se aseguran procesos constantes y una elevada repetibilidad: dos factores importantes para disfrutar de procesos de producción estables.
- Accionamiento limpio: los sistemas de accionamiento servoeléctrico funcionan sin aceite hidráulico, lo que evita posibles fugas. Así, el entorno de trabajo se mantiene limpio, un aspecto clave para aplicaciones con requisitos estrictos de limpieza y en condiciones de sala blanca.
- Movimientos dinámicos: los servomotores pueden acelerar y frenar rápidamente, lo que ayuda a acortar los tiempos de desplazamiento y los ciclos.
- Transformación eficiente de la energía: la energía eléctrica se convierte directamente en movimiento. Con un diseño adecuado, esto permite reducir el uso de sistemas auxiliares de alto consumo.
- Integración sencilla: los sistemas de accionamiento servoeléctrico pueden integrarse en sistemas avanzados de control y maquinaria a través de interfaces adecuadas. Esto permite sincronizar los desplazamientos en el molde o el utillaje con el ciclo de la máquina.