Introducción
La corrosión es un problema omnipresente que puede afectar seriamente a la durabilidad y funcionalidad de moldes, matrices y piezas de maquinaria. Si no se protegen lo suficiente, el óxido y otros procesos corrosivos pueden acarrear caras reparaciones, un mantenimiento constante y, en el peor de los casos, la inutilización del molde o la matriz.
En el sector industrial, en el que la precisión y la fiabilidad son de vital importancia, asegurar una protección anticorrosión eficaz es crucial. No solo le permite proteger la inversión en moldes y matrices de alta gama, sino que además garantiza la calidad constante de los productos y la disponibilidad operativa.
Varias opciones
La más extendida consiste en aplicar a las superficies recubrimientos permanentes, como películas de recubrimiento galvánico, o soluciones temporales como grasas, aceites, ceras y sustancias similares. La finalidad es la misma: cubrir el componente para quede aislado de factores ambientales y sustancias corrosivas.
Preparación de las superficies
Ya sea para aplicar adhesivos, lubricantes o anticorrosivos, con una superficie limpia ya se ha recorrido la mitad del camino. Se garantiza la mejor adhesión posible y, además, que no queden residuos corrosivos atrapados entre la capa anticorrosiva y el componente.
Limpiadores adecuados
Aplicación del anticorrosivo
A la hora de aplicar este tipo de productos hay que tener en cuenta lo siguiente:
- La capa debe ser continua.
- La capa debe ser de un espesor suficiente.
Una película uniforme y continua de producto evita el contacto con cualquier tipo de factor ambiental o de sustancia corrosiva. Cuanto más espesa sea, mayor será la resistencia a la erosión y a la penetración. De modo que, para un mejor resultado, «cuanto más, mejor».
¿Qué tipo de anticorrosivo es el más adecuado?
En la fabricación de moldes y matrices, las grasas, ceras y aceites son los productos más utilizados para luchar contra la corrosión. Cada uno tiene sus ventajas e inconvenientes.
Aceites
Nuestros aceites son idóneos para el cuidado regular y la protección a corto plazo de componentes de máquinas, como la máquina de precisión GMT 6000 para cortar y rectificar expulsores o la mesa de montaje H 4062. Además, no es necesario retirar los aceites ligeros de los componentes antes de utilizarlos.
- Son fáciles de usar.
- Son perfectas para un almacenamiento muy breve y poco exigente
Grasas
Una de las propiedades más importantes de las grasas anticorrosivas para el ámbito de la fabricación de moldes y matrices es la capacidad de fluencia. Dado que suele ser muy baja, no contaminan los puntos de lubricación, como los expulsores y las correderas, y eso las hace perfectas para proteger cavidades.
- Protegen contra la corrosión a corto plazo.
- Dejan una fina película aceitosa o grasosa.
- Por lo general, o no hace falta retirarlas del componente antes de utilizarlo o se limpian con mucha facilidad.
Ceras
Aunque cuesta más retirar las ceras que las grasas, con el limpiador adecuado, tampoco es un problema. Además, las ceras líquidas ligeras se extienden muy bien y penetran fácilmente en todas las hendiduras, por lo que protegen muy bien, por ejemplo, la parte exterior de los moldes y las matrices. Sin embargo, hay que tener cuidado de que la cera no llegue a los puntos de lubricación y los contamine.
- Son adecuadas para periodos de almacenamiento intermedios.
- Ofrecen una buena protección incluso en las condiciones más adversas (por ejemplo, transporte por mar o electroerosión por hilo).
- Deben retirarse antes de utilizar el componente.